por aquel campo.
Como ardillas subían
al olmo blanco.
Mientras tus pies bañaba
el arroyo manso…
Tus dos niñas teñían
de amor el campo.
LA
TIERRA GIRA. LAS MUJERES DUERMEN
Cuando ellas duermen yo me quedo
sin la claridad de sus ojos de ave
sin su pico de polen
sin sus inversos párpados…
Cuando ellas duermen yo me quedo
como ese jugador que no discute
las contrariedades de su suerte.