Volverá
la futura primavera
con paisajes floridos decorada,
pero nunca la tierna madrugada
que sentí tu calor por vez primera.
Brotarán otros cantos de quimera
y otros sueños posados en mi almohada
me verán repetir con voz callada,
la nostalgia de amor que desespera.
Mas la noria del tiempo y su mudanza,
disgregó para siempre dos destinos
por caminos de rutas divergentes.
Y de aquel rosedal de la esperanza
solo quedan abrojos con espinos
que recuerdan mis noches inclementes.