A veces me despierto
de madrugada
y me orienta hacia ti
el flujo de tu respiración
y la impaciencia me urge
hasta decir basta.
A veces me despierto
y me columpio en tu música,
e imagino el pendular de tus caderas
rodeando mi integridad toda,
según la partitura.
A veces me despierto,
te tomo de la mano
y se hace más profundo el silencio,
te acompasas a la cadencia
de mi pulso alocado,
me serenas y consigo dormirme.
A veces me despierto
de pura impaciencia por tenerte
y apagas mi pesadilla
solo con saberte a mi lado.