y
a demasiada altura
—otra cabeza—
islas flotantes de totora alfombras de quinua los camellones
de papas de sequía a veces
el ulular de los flamencos como en proa de flecha
sobre el lago —aún somos puros—
entre millones de esqueletos
imploramos la lluvia a punta de sahumerio
de a poquitos extraigo la memoria
aquí no hay chopos ni sauces
__ni despampanantes flores existen
somos la puna
los
congelados soles
en las venas de los cerros madre
__en la fría noche desvelaré mis ojos
para acompañar a los muertos que no se han ido
como esos reyes de piedra exhaustos de mirar al cielo
bailamos celebramos caminamos
como las antiguas caravanas
hacia ningún lugar
como un hombre solo que escapa a la muerte
por el camino inka
hacia los valles del Amazonas
__descolgados