EDÉN
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Reunirás las nubes
en un solo racimo
para que no se desplieguen asustadas,
que ya orean al sol
las pieles de lagarto e irisaciones
hacia el plural insomnio
del perpetuo deseo
con voz agazapada
a la fibra del cuello.
Amansarás gacelas cual oteros
erguidos hacia el sur donde la miel
es pulso y elixir,
allí donde palpita lo que mana
de la pasión oblicua.
Despejarás calimas,
baldearás de brisa y de rocío,
la atalaya tejida de suspiros;
pues será tu cruzada
el himen que intercepta
el rayo y el abismo
y colma de hermosura cuantas flores
sueñan aguas de mayo.
Serás luminiscencia
cuando todo se nuble,
cuando ya, adormecido entre la bruma,
el fragor y la calma armonice
la dulzura amarga del placer,
en esa paz de muerte del instinto,
en la escarcha de hogueras flameantes.
Eso harás mientras dure en el sembrado
el rizoma latente y la agonía
por ofrecer al sol sendas cosechas,
por gestar y parir nuevas espigas,
otros granos de esencias que agiganten
los más dulces agostos,
la más provocadora
perpetuidad del hombre;
pues sólo con amor se sobrepasan
los dinteles del miedo en la espesura
de una selva rasgada por destellos.
Y en un claro follaje tomarás
la melaza, el maná, el manjar mismo
que pusiste con Eva en el mantel.
Si no conjuga luz, para qué sirve
la fruta de la carne y el favor
hallado en los rincones donde amar
evidenció el acierto de su obra.
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Selección de poemas escogidos de
© Julia Gallo Sanz, cedidos amablemente por la autora,
para su publicación en la revista mis Repoelas:
Edén ~ : ~ Albedrío
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