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¿Después de ti, qué queda?
¿Una cama muerta?
¿Una herida abierta?
¿Un café frío?
¿El dolor de no tocarte?
¿El placer de recordarte?
¿Un sinfín de tonterías?
¿Drogas que ya no me ayudan?
¿Noches vacías, días inciertos?
¿Tristes canciones de amor?
¿Espejos que recuerdan tu rostro?
Dime, no tengas miedo,
¿Después de ti, qué queda?
(De El amor es un helado de fresa derretido
en el asfalto,
Ayuntamiento de Priego de Córdoba, 2006) |