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Me he despertado
en las horas extrañamente desarropadas
angustia bajo edredones
capaz de nadarme de una brazada.
Ser otra vez, las preguntas nebulosa
y perder el equilibrio, he conseguido
subir tres ranuras la persiana.
Es mejor que lo otro, lo otro
me dice cuánto mido y cuánto peso.
Ya he aprendido a abortar.
Tengo formas anatómicas y gatos
que llevan tus ojos y llegan
a ser el mismo cuerpo ajeno
al que trasladarse.
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