Manto de arena
a la orilla del mar.
Nido de gaviota vigilante
en la roca. Hija
de la brisa y de la bruma,
estrellas viajeras
con nombre para ti.
De las noches grises,
¿quién se acuerda?…
Doró la tarde de color
las olas tranquilas.
Desde tu otero divisas
la frontera del alba,
que vendrá. Pálida
noche de larga espera…
Hasta la tregua
se meció en el mar.
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