Muñeca
rota
He llamado al sastre para que cosiera un vestido dorado
Para cubrir tu agujero con el manto del sol
Quería verte bailar y que te salieran chispas de los
ojos
El sastre me dijo que no tenía manto de sol, que no
bailarías
Pero yo he visto breve alguna chispa.
(pág 24)
Me gusta mirarte cuando miras después de las cosas
Cuando el después de las cosas
y su quietud impone sobre tu rostro el reflejo
Juega con tu piel como el escultor el océano
Me gusta mirarte cuando no miras
Te veo sin tu reflejo de después
(pág. 33)
Yo piso en el vacío y me cuelgo de las comas
Cuando siento los pies en el aire, se me resquebraja la piel
Y sube la marea, las olas me enseñan arriba y abajo
con una caricia
Se muere el sol y lloro el final del día
La noche me besa dulce
Me duermo acurrucada en la curva de la luna
(pág. 52)
Los créditos de mi historia
Todo lo que pasó por delante de mi alma
Cada vez que una estrella explotó justo sobre mí
Los agujeros en mi piel de esas chispas
Algunas me calaron hondo, otras eran tangentes
Miradas secantes que me atravesaron hasta la espalda de mi
espalda
Otros ojos me atraparon, esos me arrastraban sin dificultad
Mucha lana son esos créditos
Hay un ovillo que escribe tu rostro en recuerdos de papel
(pág. 75)
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