Buscaré las palabras que describan tu esencia,
las más bellas, sonoras,
las que eclipsen a todos los silencios.
Haré con ellas versos de deseo y marfil.
Y contaré sus sílabas con dígitos que
suenen
como bruñidas perlas de rocío.
Y cantaré a su ritmo.
Recitaré a la noche de tus ojos
hasta caer vencido por las horas.
Una voz, entre sueños, me dirá:
"Mereces ser feliz".
Y el alba me traerá, junto a tu imagen viva,
la intensa llama de tu amor rendido.