En un afán
preciso y conciso
preguntó la belleza
al encanto
y respondió riendo
en clave falsa
que el encanto
ganaba a la palabra
y discutiendo
filosófica pregunta
la discusión alcanzó
una colina
y escalando
por la cima
y por el viento
dió con su ser
en un gentil lamento
terminando
discusión tan vana
por no saber
si encanto o belleza
podría ser mañana.