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Tengo
un corazón que de pequeño
olvidó a las hadas en un armario retro,
que no sabía de cuentos,
mas sí ya de lamentos....
En una cripta de sinsabores
se durmieron sus duendes,
y no hubo niña que jugara con muñecas,
hubo manos que quisieron ser versos,
mente que quiso ser célebre,
analista, bailarina, crítica y justiciera.
Tengo un corazón que escupe fuegos,
recelos, anhelos, letras iracundas y ensueños,
que no aceptaba las normas impuestas,
ni los trucos viejos.
La mentira atacaba a su luna,
mientras en sus ojos brillaban estrellas.
¡qué torvos recuerdos!
Huir con la mirada a otro planeta,
a otro sistema solar,
donde el terror no sucumbiera
mis débiles sueños,
verdades en mi corazón.
Con una infantil pluma,
de rosas con espinas, escribiendo
con tristeza una canción.
Tengo un corazón que abandonó
su palabra, su verdad, su verbo.
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