las
odaliscas doblan servilletas
fruncen el labio buscan
la simetría perdida
las odaliscas se
depilan el vello de las axilas
ensayan cada gesto
cada pliegue minúsculo es atendido
las yemas de los dedos son un bálsamo
una preparación para la danza
no ha conocido el mundo
coloratura
como el puñal sonoro
de una odalisca cuando
hace cosquillas con su tez vidriosa
los más mayores los
más sabios del lugar
con sus hocicos
encaneciéndose
la dentadura
prácticamente roma
tiraron la toalla hace ya tiempo
las odaliscas nunca se enamoran.