A veces salgo a refugiarme
bajo la enramada de las estrellas
ellas se asoman y me preguntan
¿qué haces, dormitando
en la penumbra de la soledad.
¡Les contesto sin palabras!
Mi hermana soledad y yo,
nos apasionamos
tomando un sorbo de melancolía
tomadas de las manos
cada noche sombría.