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Ahora me ha venido
por sorpresa
El recuerdo de viejos tiempos
Que se vayan a distancia.
Y sin querer me hice chico
En el refugio feliz de mi infancia.
Y tu imagen, padre viejo,
Me llenó los ojos de esperanza
Y pude volver a ser niño.
Volví corriendo por las aceras del tiempo,
En la fragilidad tan pura de niño
Que llora cuando papá no regresa.
Y en este sueño tan sencillo
No pude evitar recordarte.
Con la bondad tan llamativa que viene,
Padre viejo, de ti.
Y mis ojos se empañando lentamente
Dejaron estallar este llanto
Riego la cara.
Y con el alma en arrepentimiento
Me arrodillo ante el templo de honestidad
Y de principios rectos que construiste
Poco a poco
En la personalidad de esta parte de ti mismo
Que es tu hijo.
Y es así, de rodillas, que le ruego a DIOS
En una oración:
- Así larga vida a mi viejo padre
Eterno amigo
Para que juntos podamos conducir
Por el mismo camino
Los seres de mi ser, que serán sus nietos.
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