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Querido Papá,
quién iba a imaginar
que una noche de verano
para siempre te ibas a marchar.
Solo me queda el recuerdo
de los días que salíamos a caminar,
me tomabas de la mano y al campo
flores me llevabas a cortar.
Hoy solo recuerdos en mi mente vivirán.
se acabaron las eternas primaveras
ya las flores perdieron su fragancia,
secaron por completo mi infancia.
Cerraste los ojos para siempre
y extendiste tus alas para volar,
pero en algún momento extenderé
las mías y encontrarme contigo Papá.
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