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En tarde de abril,
eres mía
en tarde de abril, brota la alegría.
Caminamos forjando un romance
bajo el impulso de un soberano lance.
Alcancemos esencial éxtasis divino,
en tarde de abril, sobre único camino.
Autónomos para nunca separarnos,
invistiendo la piel de rubor para amarnos.
En tarde de abril, nos entregamos,
una pausa a nuestro frenesí concedamos.
Te colmo, mostrándote el paraíso,
de tu vehemencia no haré caso omiso.
En tarde de abril, los fuegos tocan el cielo,
el más leve suspiro se torna en anhelo.
La pasión es plena en tarde de abril,
es instante de fusión entre la reina y el alfil.
En tarde de abril, los besos, todo curan,
y dos amorosos fidelidad se juran.
En tarde de abril, la ciudad es de dos,
ambos a la soledad dicen adiós.
Construyendo futuro se abrazan,
enalteciendo una libido que no disfrazan.
Impulsos fundamentales y creadores,
atrevimiento vital de eminentes sabores.
En tarde de abril, nos entregamos…
En tarde de abril, en tarde de abril, sí, sí,
sí, sí.
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