CELSO FERRUDA
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O
PIANO, A BAILARINA E EU
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Piano que toca
em lá, quer algo maior...
Toca meu amor em si, para acalmar minha dor...
Mas eu tenho dó...
Não! dó, não posso, de mim ter...
Ela é bela. Até que fosse de ré, tê-la,
queria...
no AUM, aumento meu poder. Não me sinto diminuto.
Meu sol é ela. Tão linda em mi...
Lá dormi, com a sétima, maravilha.
_ Sim! com a sétima aumentada e a sexta diminuta, fada.
Acordei, com dó sustenido menor...
Mas quando ela olhou, no meu olhar, agradeci.
Estava ainda, em bemol e lá menor.
Meu sustenido, imperou no ré, acalentado pelo amor...
A bailarina, lá em nona, tão meiga, para mim,
dançava.
Parecia-se voar em sétima, aumentada de loucura.
Lá, no menor dos pousos do peito, faz-se pulsar, sem
dó.
Eu lá, com sétima aumentada, ela com sétima
diminuta,
entregou seu bemol, ao sol, já em seu menor esforço.
Eu, entregue as notas e, sem mais nenhuma saida,
senti dela, dó. Por lá permaneci, até
o novo si...
Deixei o ré dela, imperar, nas minhas atitudes, e me
fez feliz.
Falando de amor, fez-me sentir o brilho do sol.
senti até em palavras, seu calor, me aquecer.
Lá onde vivi este pleno amor, tocando em si,
vi que valia apena tocar piano para a bailarina,
e trocar as notas possíveis...
As impossiveis, arranjar outra melodia.
Muitos acordes, entre nós...
-Ainda, ser feliz como eu, na poesia que fiz, para ti, sorrindo...
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EL PIANO, LA BAILARINA Y YO |
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Piano que toca allí, quiere algo más grande...
Toca mi amor en ti, para calmar mi dolor...
Pero yo soy...
No! Do, no puedo, de mí...
Es hermosa. Hasta que fuera de ré, la tuviera, quería...
En el un, aumenta mi poder. No me siento muy pequeño.
Mi sol es ella. Tan hermosa en mi...
Allí dormí, con la séptima, maravilla.
Sí! Con la séptima aumentada y la sexta pequeña,
hada.
Me desperté con do sostenido menor...
Pero cuando miró, en mi mirada, le di las gracias.
Aún estaba en bemol y menor.
Mi sostenido, ha en el re, tiempo por el amor...
La bailarina, en nona, tan dulce, para mí, bailaba.
Parecía volar en séptima, aumentada de locura.
Allí, en el menor de los aterrizajes del pecho, se
hace latir, sin piedad.
Yo allí, con séptima aumentada, ella con una
séptima pequeña,
Entregó su bemol al sol, ya en su menor esfuerzo.
Yo, entregue las notas y, sin otra salida,
La sentí, do. Permanecí allí, hasta
el nuevo...
Dejé a su acusada, imperar, en mis actitudes, y me
hizo feliz.
Hablando de amor, me hizo sentir el brillo del sol.
Sentí hasta en palabras, su calor, calentarme.
Allí donde viví este pleno amor, tocando en
ti,
Vi que valía la pena tocar el piano para la bailarina,
Y cambiar las notas posibles...
Las imposibles, conseguir otra melodía.
Muchos acordes, entre nosotros...
- Aún, ser feliz como yo, en la poesía que
hice, para ti, sonriendo...
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Este
es una de las poesías del evento "DEL DIA INTERNACIONAL
DE LA LÍRICA" de la pagina de Amigos de Maria De
La Gandara que ha tenido la deferencia de cederlas para su colocación
en mis Repoelas:
El piano, la bailarina y yo
Sonidos que encantan
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