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Te
quiero como para escuchar tu risa toda la noche y dormir
en tu pecho, sin sombres ni fantasmas, te quiero como para
no
soltarte jamás.
Mario Benedetti.
Amor, cuántos
caminos hasta llegar a un beso, ¡qué soledad
errante, hasta tu compañía!
Pablo Neruda.
Lo importante
del amor es que sea infinito mientas dura.
Eduardo Galeano.
Un tibio rayo de sol
perforó la penumbra vaga
en aquella cristalina y fresca mañana.
Y la mariposa transparente
toda vestida de oro en sus alas
se asentó suavemente, en tu espalda.
Todavía duermes
también todavía sueñas
en tu bella y joven primavera.
Y yo, testigo de tanta belleza
pintada de rojo, tu amanecer desnuda
entre tu imagen dulce, mi esperanza muda.
Quieto mi verbo
tiemblo, saciado de amor de verte
y pensar que ya eres mía, hasta siempre.
Esperanza, agita mi vientre
que permanezcas en mi morada
como la bella mariposa, en tu espalda.
Apasionado y enamorado
vivo en ti la dulce dicha de tenerte
olvidando grises esperas, entre tu amor ardiente.
Duerme amor, duerme y sueña
mi etérea, bella, dulce y joven mujer
mi amor te velará, hasta tu nuevo amanecer.
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