|
El viento dijo
que tus ojos tienen
resplandor de luna,
brillo de quimera,
un sabor a noche
fiebre de dulzura.
El viento sabe
pálida muchacha
de la niebla triste
y la canción de cuna,
que tus ojos sueñan
con un mar lejano,
con un sol de espuma.
Que tus sueños tienen
un sabor a brisa,
y un calor añejo
de color ceniza.
Que tu amor lejano
le pidió a la luna
tu figura blanca,
un eterno beso,
un amarse dulce
por silente playa.
El viento dice
pálida muchacha
de la niebla triste,
del amor lejano,
de figura clara,
que un amor te espera
entre los delirios
de la espuma blanca.
|