Allí
donde tú estás,
Donde te roza el viento la cara,
Donde amaneces cada mañana,
Donde se siente tu respirar,
Allí donde la tristeza a veces te embarga,
y donde en otras ocasiones la alegría te embriaga
con su paz,
Allí donde los caracoles se pegan a las rosas,
Y donde del crepúsculo tenue del día se desprenden
gotas de tu mirar,
Allí donde el sol es más fuerte,
Y donde la tormenta galopa en las hojas de las palmeras
a la orilla del mar,
Donde los días son lentos y caminan al ritmo del
nunca jamás,
Donde el misterio de lo que fue se niega a derribar lo que
será,
Allí es donde te pienso,
Donde no te dejo de pensar,
Con tus ojos mirando al horizonte,
Y tu porte de caballero pegado al umbral de un sueño,
Allí es donde las gaviotas que un día nos
vieron jugar,
Hoy son viajeras del tiempo,
Y se sientan frente a ti, para poder recordar,
Saben que fuiste un día el que las invitaba a volar,
Allí es donde las olas de ese ancho mar,
Bañan tus pies cansados con la tibieza de su delirar,
Allí donde tus manos se cruzan como esperando lo
que vendrá,
Y tus labios entreabiertos se quedan esperado el beso que
no llegará,
Allí es donde sin dudarlo yo quiero estar,
Y se eleva mi espíritu para poderte alcanzar,
Para dejar que en la distancia puedas a Dios escuchar,
Y saber qué es lo que Él tiene que decirte
sin dudar,
Allí donde tú estás,
Es donde yo estaré siempre, que me lo permita este
viaje astral...