Entre la noche y el día
mi niña mujer
ya se vestía
con su luz y su sonrisa.
Ay, que ay,
que allí voy yo
con mi atuendo
de fino esparto,
que yo me entiendo.
Y entre ramajes de olivo
engalanada mi niña
para el casamiento..,
ay, que ay
mi niña guapa
su fina piel
de esmeraldas.
Ay, que ay
cuanto la quiero
a mi niña chica
hecha mayor
como el universo.
Y al firmamento le pido
que ponga luces
en ese olivo
que mi niña se casa
con un chiquillo.
Y el alba,
a mí no me engaña
porque trae la claridad
de la mañana,
para rociarla
por su linda cara.
Ay, que ay y que ay
y vivir yo quisiera
con la luna blanca.