El fuego se lo
llevó todo.
Sueños, ilusiones, esperanzas.
Las cicatrices de ese huracán
se reflejan en mi rostro y
cuerpo.
En el espejo veo la cara
que desconozco.
Pero puedo decir que la
batalla
fue dura.
Las secuelas marcan mi ser
pero estoy viva.
No puedo olvidar.