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El parque solitario me ampara,
La hierba herida bajo
mis pies desnudos.
Cálida memoria,
Ojos pardos.
El viento murmura mis lamentos.
Tras el aroma agrio del pinar.
El sol es una escalera dorada.
Su sombra baja a los álamos.
Riega las estrellas del cielo.
Une las bellas flores al atardecer,
Siembra las nubes de bondad.
Troncos rugosos,
La algarabía de los niños.
Observan el rostro del anciano.
Con paso lento.
Manos resignadas.
Sombreros de paja.
Dialogaban los árboles.
El silenció quieto
acabo su vida.
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