Cuando
vuelvas a iluminar el iris
tu presencia traerá brillo.
De mil estrellas blancas.
De supernovas.
Luz interior sin reservas.
Se ha agotado la energía
de mi médula.
Sin ti he sido expuesto
a la más remota soledad.
Si regresas.
Trae un cielo revuelto
perfumando azahares.
Canela. Menta.
Interior escasean las especias.
Reseca y árida mirada está muerta
Sin ti he sido expuesto a la más
precaria sequedad.
Trae del místico batido
del océano de leche
Miel entre tormentas
hay un ardor instalado
en mi garganta sedienta.
Apagada está mi vida
sin tu amable presencia.