Va caminando el Salvador
hacía el final de su vida.
La sangre de su rostro
era el dolor del escarnio.
Sudor símbolo de sufrimiento.
Una corona de espinas
y su mirada perdida.
Buscando el consuelo.
Un pañuelo bendito
acaricio su rostro.
Enjuago el hielo de
la injusticia.
Verónica Santa.
Agradeció el milagro
bordo su rosto desencajado
en ese paño de pureza plasmo.
MUERTE DULCE
Entubado a una vida artificial.
Donde tus órganos inertes
soportan una tortura
agonizante,
Las ulceras carcomen las entrañas.
Causando el dolor mas atroz.
Has perdido la razón de tu existencia.
Tu vida se escapa entre frías
maquinas añorando salvación,
Cuidados intensivos alargando
una muerte indigna.
Eres un vegetal postrado
en un laberinto sin salida.
Tu blanca mirada me aclama
una decisión de libertad.
No es un asesinato,
Es un acto de amor.
Quiero la eutanasia
creando muerte dulce.