Eres aquel hermano
regalo de Dios.
Si hubo penas me
ofreciste alegría,
En la oscuridad tu
eras el farol iluminando
mi destino.
SONIDOS
Alegres sonidos
entre vítores.
No son cuentos,
Momentos gratos
encontrando su casa
en el alma.
Tiendo mi mano.
Estrujo la realidad.
Para emocionar.
Para enamorar.
Para compartir.
Eso es vivir.