Perú abrazó
tu nacimiento.
Amante de los indígenas
del mundo latino.
Añorando la justicia humana.
Patriota defendiendo la
humildad peruana en versos,
Tu conciencia bendecida
lo plasmo en Novelas de la Tierra.
Comprometido al pueblo.
En tempranera juventud
sufriendo en la cárcel
vilmente torturado.
Deportado por unos ideales
aclamando justicia social.
Describiendo anécdotas con
ecos de sabiduría
Melodías tranquilizando
almas trazando maravillas.
Los perros hambrientos
ladraban hambre de solidaridad.
Tus sufrimientos Dios recompenso.
Dos matrimonios.
Cuatro hijos tatuando generaciones
de inmensa libertad.
Ingresando en la Academia
peruana de la lengua.
En los brazos de Lima
tu cuerpo reposo.
Pero tu recuerdo habita
vivo en Perú.