Me embrujaron
aquellos ojos
negros de azabache.
Cuando tu mirada se cruzo
en mi destino de ti me enamore.
Aquel embrujo un día
se esfumo silenciosamente.
Mis lágrimas preguntaban
al hechizo de la noche el
porque de aquella huida.
Hiriendo con cuchillos
mi corazón enamorado
asesinando este amor
lentamente.
Dejando un sabor amor
en los labios que un día
besaron con pasión.
Mi dolor es tu gran engaño
No quiero tu recuerdo.
Olvido aquellas palabras
de amor enterradas en el
limbo rescatando el
embrujo de mujer.