La pluma: ¡Oh
bendito don!
que pasa por ríos y mares,
llevando miles de cantares
con el instinto de la pasión.
Estas rimas canto a ustedes
con mi palabra inquieta,
que siempre se fija la meta
en vallas, muros y paredes.
Con el objetivo de embellecer
mediante las figuras literarias,
con la exhortación o plegaria
para la fe hacer reverdecer.
Estas rimas vengo a cantarlas
como canto al lirio o las rosas,
con gusto en verso o en prosa
para con mi sudor abonarlas.
Este desafío de escribir señor
no sabe lo que me significa,
hacerlo con una vista ética
y con los trinos del ruiseñor.
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