soy,
presencia viva en tu memoria,
quietud de tu agonía.
donde duermen tus melancolias,
que yacen prisioneras en tu insomnio.
Dolor entre tus sombras,
acuarelas de luz por las mañanas,
tibieza en tu alcoba,
tu sombra infaltable al mediodia.
En las tardes grises cautelosas,
perfume cautivo en tu silencio,
lleno de soledad que te enmudece.
Vibración pausada a la hora del crepúsculo,
suspiros prolongados
cuando te abrazan las sombras en tu lecho.
Deseo ardiente
cuando la sed infinita de tus labios,
te piden los besos húmedos
que te daba.
Soy tu recuerdo pasional,
de las horas felices que viviste,
en un tiempo de amor
que se perdió en el gélido invierno
que llegó.
Ya no hay vuelta atrás,
es tu destino
tu elegiste ese camino.
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