Se me abrasan
los ojos de mirarte,
más insisto en mi sed,
y no los cierro.
Amante soy de mansedumbre y
hierro, temblor de Venus y vigor de
Martes.
Te miro idea a idea, parte a parte,
penetro tu cerebro, desentierro cada
resto vital y me destierro a tu espacio
interior.
Eso es amarte
Se me ha agotado el mundo... ni la rosa
respira ya; la tarde está lluviosa,
palidece la luz, no canta el rio.
Yo te contemplo absorta, fascinada con
esta herida abierta en mi costado, y
aunque sangre por ti, también sonrio.
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