Hoy mi pluma está
triste
Pues no sabe si escribir
Pues las musas se han ido
En busca de un nuevo camino
Alejando sus pasos de los míos
Hoy mi pluma no tiene ganas
De recitar ni un poema más
Pues su tinta se ha vuelto ocura
Por los avatares de una existencia
Que se torna eterna
Pues los días y las noches
No quieren pasar
Hoy mi pluma no cree en el destino
Pues le puso principio y final
A esto que por ti siento
Haciendo que el tiempo
Sea efímero y eterno
Pues el reloj se ha detenido
Hoy mi pluma está llena de sufrimiento
Ese que siento al saber de tu ausencia
Esa que se apodera de mi cuerpo y corazón
Que ya no tendran tus besos y caricias
Esos que un día me dieron la vida
Y hoy por desgracia me llevan a la muerte
Te amo mi duende travieso
Dedicado
a mi esposo Serafín Correa
|