Tengo un poema...
que me está sucumbiendo el alma,
arpegio de mil sentimientos
que diáfanos en mi deliran.
Bailan dentro del tintero
lírico en sonaridad,
deseoso el cielo surcar
como ave de blanco plumaje.
Tengo un poema...
como el ancho cielo azul
que se niega a morir
pintado de versos blancos.
Pero tengo mil razones
que no quisiera callar,
tengo prosas y sonetos
y un corazón para amar...
|