Eres la música
matinal,
De cantarina fuente,
Día tras día
Omnibulas mi mente.
Hermosa criatura:
¡Invádeme!... ¡invádeme!
Así como invadiste
Mis desdichas,
Invade mis ojos
Con tu escultural figura.
Asi como invadiste
Mis amarguras,
Invade mis labios
Colocando tus dulces
Sonrisas en los míos.
Así como invadiste
Mis pensamientos,
Invade mi cuerpo
Con tus suaves y
Acariciadoras manos.
Así como invadiste
Mi clara mente,
Invádeme con lascivia,
Hasta la brutal,
Insana y cruel locura.
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