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Yo he soñado
en mis noches tristes de penas y lágrimas, con un beso
de amor imposible sin sed y sin fuego, sin fiebre y sin ansias.
Yo no quiero el deleite que enerva,
el deleite jadiante que abraza, y me causa hastío infinito
los labios sensuales que besan y manchan.
¡ Oh, mi amado! ¡ Mi amado imposible
Mi novio soñado de dulce mirada, cuando tú con
tus labios me beses,
bésame sin fuego, sin fiebre y sin ansias.
Dame el beso soñado en mis noches tristes de penas
y lágrimas,
que me dejé una estrella en los labios y un perfume
de nardo en el alma.
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