Yo no tengo bandera
ni escudo que me represente;
no reconozco fronteras
ni hay himno alguno en mi mente.
Mi patria es mi familia;
mi blasón, toda la gente,
mi pasaporte, la palabra;
mi compatriota, quien viene de frente.
Soy ciudadano del mundo,
y sin renegar de la tierra
que amamantó mi existencia,
borraría de todos los mapas
las cicatrices que causaron las guerras.