| Yo la tuya
que aunque no te toco,
toco siempre para ti, para que sueñes
conmigo, para que me sientas, sin mí.
Tú la mía porque la oigo cuando
me reina el silencio; es la nana de
mi sueño y sin ella, no oigo nada.
Somos música porque yo te escucho
cuando tú callas, porque yo me
callo y suena mi nana.
Somos música en la mente de aquél
que nos ama, siempre suenan sus
acordes cuando te sobran las ganas;
yo tuve un buen amigo que recuerdos...
a esa música llamaba...
|