No te rindas, amor, que estoy contigo
que mi mano y tu mano forjan una
que sabré levantarte si tropiezas
que estaré junto a ti toda la vida.
No te rindas, amor, que no hay quien pueda
derrotar el amor que por ti siento.
Curaré con mis besos tus heridas,
barreré tus dolores con mis labios.
No te rindas, mi amor, te necesito,
porque va a ser muy larga la batalla,
porque a veces también yo beso el suelo
y me cuesta arrancarme de la cama.
No te rindas, mi amor, que aquí en mi pecho
hallarás la energía que te falta,
el calor en las noches que haga frío,
la ternura que alumbre tus mañanas.