Mi infancia fue una mierda en un patio de pilistras,
nacer con llanto y dolor.
Me tocó contar la vida en los poemas,
lo bueno es que venimos y marchamos,
y no es aceptación,
tampoco compromiso,
es voluntariedad,
justificación
y puro equilibrio.
MALVIVIR
Uno escribe exclusivamente para sobrevivir,
si hay otra opción
habrá que rechazarla.