Ríe y llora
siendo poseedora
de la sabiduría que revela
lo que los ojos no contemplan.
Susurra el grito,
trenza el aire,
confecciona el sosiego,
resucita el sueño.
Es gentil morada,
regia desnudez,
luz y lobreguez,
travesía del desierto.
Conciencia en la emoción,
inspiración depurada,
próspera intuición,
templo sagrado.
Es aire de jazmín,
mariposa inmortal,
oscuridad de ayer,
resplandor de mañana.
Mi alma, arcángel,
hada, esencia, principio y fin,
mi sacramento en la convocatoria del silencio
cuando la palabra deja de ser palabra.