Silencio, mundo de sonidos bellos…
Sonidos bellos,
ocultos entre dos existencias,
entre dos vidas secretas.
Sonidos que fluyen lentamente,
pausadamente,
en la pura luz de esta realidad existencial.
Sonidos diáfanos
del eterno olvido en tu memoria.
Sonidos tenues
son el refugio de tu paz y de la lumbre
de tu propio fuego interno.
Sonidos sutiles
son fantasías oníricas de manantial,
músicas antiguas con sabor a metal.
Sonidos dulces
son cascadas frescas de lluvia,
cristales bellos de lo esencial.
Sonidos de mantras
son cristales hialinos en el atmán.
¡Om Namah Shivaia!
Arcoíris de luces rotas,
finos destellos de cobre y plata,
con el amanecer rubí
y los cielos de ámbar.