Mira Luna y llora conmigo, tú solo y perdido.
Se ha ido, me ha dejado, sin un aviso ni explicación.
Solo me quedas tú, luna comprensiva, que escuchas
mis lamentos y oyes mis rezos, que iluminas mi camino
y acompañas ni pasear.
¡Ay¡ Luna tantas veces cantada y siempre mirada,
Que sales y entras en las vidas con rigurosa puntualidad.
No me abandones tú también luna amada.
Acompaña mis noches solitarias.
Ilumina mis rincones oscuros
y calma mis plañideras penas.