Esta es la ciudad del amor,
Atentos,
Desde las paredes,
Entre muros,
En besos de tezontle y cantera,
Entre perros de ladridos y llamados de gas,
Los cuerpos se afianzan,
Aferran,
Se reconocen en un braille de perfumes,
Es la aldea del amor,
Las avenidas son brazos en desnudez,
Piernas,
Corazones que buscan despojarse de sus ropas, Las caricias
se propagan en onda,
Hace calor en lo vivo,
Todos se derrumban sobre sí,
Sobre otros,
Encima y debajo y en medio de otras,
Entre lagartonas, machos mínimos, nocturnos, entre
libres, diversos, ñoños o hippies o hipsters,
metaleros o amantes del blues, entre podadoras de misterios,
misóginos intelectuales y feminazis, Entre los que
se refugian del aullido,
Los que muerden con ansia,
Los que se extrañan, transparentes,
En jardines ahuhuetados y floridos espinajosos, Para ellos
las ventanas,
Las plazas y sus gemidos,
Los bares y los dulces insultos,
Los anhelos,
Los abrazos.
El beso y la frecuencia modulada de caricias.
Para ellos.
Para todos.
Esta ciudad.
La ciudad del amor.