Hermosa equilibrista de balcones
separados de tres puertas. Gacela
silenciosa que en alto feliz vuela
cabriolista por todos sus rincones.
Rayo de luz despierta bajo un cielo
que contempla extasiado sus primores
por los altos andamios de las flores,
tan tierna, tan grácil, plena de anhelo,
de envidia pinta todo el universo
que sinüoso irradia sus colores,
¡pues es tan bella! que hasta Apolo inmerso
sincrónico se baña en sus candores
tendiéndose mimoso en el reverso
cual raptor de su piel y sus dulzores.