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ÓPALO
El fruto maduro entre
mis pliegues
susurra tu nombre en el bosque.
Imprimo tu aroma
en aquellos recodos
donde brilla el ópalo;
la esencia de almizcle y oro.
En mis labios de amapola
reposas tu hombría.
Cosecho
en las ondulaciones de mi duna,
los temblores nocturnos,
la dimensión del vértigo bravío
que desclavas con los dedos de marfil.
Soy líquida por ti.
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