[DIME,
ALMA ...]
Del libro "Soliloquio para
dos" (fragmento: vs 1-67) |
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Dime, alma, qué cincel
has empleado
para que sea yo tu forma,
qué sombra subyace en mi sombra,
o qué memoria soy, qué invertebrada
conciencia. ¿Has
moldeado el aire? ¿Asientes a mis volúmenes,
a mis ojos?
Acaso sea hijo de tu luz,
y acaso ese resplandor aterido
me rescate de lo inconcebible
y me alimente de lo mortal:
tu fiebre me unce al ser. ¿Qué extraña
potencia, alma,
constituyen mis manos? ¿Son las tuyas? ¿Tienes
tú manos? ¿Ven?
Dime, oh, alma, si es tuyo este silencio
o si son los engranajes de mi cuerpo;
dime si dictas tú mi sangre
o es mi sangre la que te articula;
dime si eres mortal
o sólo sucumbes al azar. ¿Existes, alma?
¿Existo
yo,
o soy un arañazo de la nada?
Te hablo, y no sé a quién. ¿Por qué
es tu transparencia
mi opacidad? ¿Por qué desconozco tu idioma,
si en mí converge cuanto hay,
y me iluminan soles dispares,
y recae en mi piel el peso de lo que se aleja? ¿Por
qué no te veo, alma,
si advierto las hondonadas celestes,
los remolinos de la fragilidad?
Me oigo anochecer, y morir,
y construirme;
te niego, alma: niego tu azul
y tus guadañas; niego
tus células,
en las que cunde lo incomprensible.
Y oigo tu levedad,
que me atenaza; y aquilato
tu soplo homicida,
el fluir de tu ausencia
por mis capilares
y mi ropa. ¿Eres,
alma? ¿Determinas mi latitud y mi penumbra? ¿Coses
mis latidos? ¿Me acunas? ¿Por
qué no recalas
en mis signos, y fotografías mis miedos,
y me ratificas en tu hoguera sin causa,
ajena al tacto, despojada de tildes,
pero que siento en el fondo de mi nombre,
derramada,
derramándose? ¿Por
qué no lloras? ¿Qué mar es el tuyo,
alma? ¿Te poseo o
soy yo tu objeto? ¿Qué abstracciones, pájaros,
estragos
son tu carne,
o la mía? […] |
| [Soliloquio
para dos (fragmento: vs. 1-67) – Valladolid, edición
de José Noriega, 2006, 1ª ed.; Santa Coloma de Gramenet
(Barcelona), La Garúa, 2006, 2ª edición] |
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