| PRESAGIOS |
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Una rama que tiembla. Apenas nada.
El otoño se anuncia en nimiedades:
juegos de luz, oscuras claridades,
el viento que sacude la enramada,
una coloración más delicada
en el parque, las nubes… Liviandades
perdidas en el gris de las ciudades.
No enaltece el otoño su llegada.
Sin embargo, la piel ya nos lo advierte.
Súbitamente el frío se nos posa
encima de la piel, y con sus garras
nos anticipa el roce de la muerte.
Presentimos el sueño de la rosa
y un silencio vacío de cigarras.
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Selección de poemas de ©
Miguel Ibáñez de la Cuesta, elegidos amablemente
por el autor, para su publicación en la revista mis
Repoelas:
Presagios
Ruego
Promesa
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