No me cuadran las
cuentas con tu cuerpo …
Si intento calcular los beneficios
que obtengo cuando estás a medio metro
me sale un dividendo favorable,
un tipo de interés a corto plazo
que aumenta en proporción a tu mirada.
No me cuadran las
cuentas con tus ojos …
Me dicen que si elevas al cuadrado
el código secreto del mensaje
obtienes el sentir de mis latidos
más dos veces la curva de tus labios.
No cuadran mis latidos
con tus besos …
Repaso el enunciado del problema
corrijo el planteamiento de tu talle,
resuelvo la ecuación con una incógnita
y obtengo que la “equis” … eres tú.
Todo cuadra si acorto
la distancia.