Partiste con las aves migratorias del día
a la búsqueda de la fragancia encendida del narciso,
y te quedaste a la orilla de las lamentaciones
en la desnudez de tu propia melancolía
a la espera de un sueño desencaminado.
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ALLÁ DEL SUEÑO
Me cobijo y me duermo entre tus palabras.
Y me despierto cubierta por la vanidad
de un tiempo en donde tú ya no existes.
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ALLÁ DEL OLVIDO
La noche
rumia su propio silencio
en los senderos donde se perdieron tus pasos.
Desde las profundidades de la oscuridad
penetra el grito enfermo del búho.
La flecha de la aurora hiere tu rostro
oculto en el pliegue de un recuerdo.